América Central

Tegucigalpa 28 de mayo de 2020

Al cierre de la Primera Temporada de Martes de Diálogo con el NIMD y la Unión Europea, este 26 de mayo, se realizó la presentación del estudio: “Opinión pública sobre la participación política electoral de grupos subrepresentados en Honduras”, realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO Honduras), el Colectivo Violeta y el NIMD Honduras. En el décimo diálogo participaron, Rolando Sierra Fonseca, director de FLACSO Honduras, Iván Joseph Banegas, director del Colectivo Violeta y Ana López Moncada, Oficial de Programas del NIMD Honduras.

El estudio se realizó en 16 departamentos

El estudio se realizó en 31 municipios rurales y urbanos de 16 departamentos del país, con el propósito de conocer las opiniones, orientaciones y actitudes de la ciudadanía con respecto a la posibilidad de votar por candidatos y candidatas representantes de estos grupos en los procesos electorales del país.

En los últimos años, la sociedad hondureña ha experimentado una serie de cambios en su régimen político y en el sistema de partidos, sin embargo, persiste algunas prácticas que vulnera los derechos de los grupos históricamente subrepresentados, entre ellos, mujeres, jóvenes, indígenas y afrodescendientes, personas con discapacidad y población LGTBI.

Al respecto, en representación del Colectivo Violeta, Iván Vanegas, destacó que “es importante recordar que para 2013 por primera vez participa a nivel nacional cuatro personas de la comunidad LGTBI en cargos de elección popular y para el 2017 participamos 13 a nivel nacional, sin embargo, no resultamos electos. Era el momento de darle vida al derecho de elegir y ser electos. Porque como ciudadanos y ciudadanas que somos, tenemos derecho para participar en los procesos políticos en Honduras y ocupar puestos para tomar decisiones importantes para nuestra comunidad siempre con los principios de igualdad y no discriminación”.

Primer estudio de opinión sobre participación de grupos LGTBI

Por su parte Rolando Sierra, expresó que este estudio “es muy importante para conocer la cultura política del país, ya que es el primero de este tipo para conocer el enfoque que la ciudadanía tiene para votar o no por representantes a cargos de elección popular de los grupos subrepresentados popularmente, es decir, los grupos con bajos niveles de representación en la política”.

Sierra reiteró que los resultados generales del estudio de opinión parecen reflejar que no existe una opinión pública electoral racional, ya que predominan bajos niveles de tolerancia por parte de la población hacia candidatos y candidatas de los grupos subrepresentados electoralmente, y altos niveles de discriminación y exclusión, especialmente para las poblaciones afrohondureñas, personas con discapacidad y LGTBI.

“Los grupos subrepresentados electoralmente tienen múltiples barreras para participar en cargos de elección popular, ya sean barreras legales, institucionales y hasta culturales que nos les permite ejercer sus derechos. Todavía hay personas que piensan que las mujeres no están preparadas para participar en política y los que opinan que no votan por un representante de la comunidad LGTBI porque son raros”, manifestó Sierra.

Principales hallazgos

Los resultados del estudio reflejan que al momento de elegir se evidencian prejuicios y disposiciones, más que preferencias razonadas. Respecto a la posibilidad de elegir a candidatos de los grupos subrepresentados electoralmente, en la opinión pública priva todavía el prejuicio, la intolerancia y la discriminación sobre los valores democráticos de la inclusión y la tolerancia.

En torno al voto para candidatos y candidatas de los grupos subrepresentados electoralmente, la opinión pública, expresa una baja disposición para votar y elegir a representantes de estos sectores, más a unos que a otros. Los miembros de la población LGTBI y las personas con discapacidad son por quienes menos votarían, y se observa mayor disposición a votar por las mujeres y jóvenes.

Según la opinión de los encuestados, motivos religiosos y morales son las dos principales razones expresadas para no votar por representantes de los grupos subrepresentados electoralmente, especialmente en el caso de la población LGTBI.

En el contexto sociopolítico y electoral de los grupos subrepresentados electoralmente, la participación política a nivel de candidaturas a diputaciones fue de 568 mujeres (44%) y 711 hombres (56%). «Sin embargo, de las 128 curules disponibles para diputaciones, sólo fueron electas 27 mujeres (21.09%) porcentaje, que representa un retroceso respecto a las 33 electas al Congreso Nacional en 2013 (25.7%). De las 27 diputadas, 13 son del Partido Nacional, ocho de Libre, tres del Partido Liberal, dos de la Alianza Patriótica y una del PINU».

Sobre la participación de personas de la comunidad LGBTI: «En las elecciones generales de 2017 participaron siete candidaturas abiertamente LGBTI en cinco partidos políticos: Partido Libertad y Refundación (Libre), PINU-SD, Partido Unificación Democrática (UD), Partido Liberal (PL) y Frente Amplio, de las cuales ninguna resultó electa».

Al momento de elegir se evidencia una especie de inmovilidad y resistencia al cambio en los individuos particulares, pero flexibilidad y ajustamiento generacional en la sociedad en su conjunto.

En resumen, los resultados generales del estudio de opinión parecen reflejar que no existe una opinión pública electoral racional, ya que predominan bajos niveles de tolerancia por parte de la población hacia candidatos y candidatas de los grupos subrepresentados electoralmente, y altos niveles de discriminación y exclusión, especialmente para las poblaciones afrohondureñas, personas con discapacidad y LGTBI.

El estudio también concluyó que en Honduras no se ha desarrollado un marco legal e institucional orientado a facilitar la participación electoral de los grupos subrepresentados electoralmente.

Puede acceder al estudio completo en el siguiente enlace: Estudio opinión pública participación política y electoral grupos subrepresentados en HONDURAS