América Central

Tegucigalpa, Honduras, martes 31 de marzo, 2020

Como ahora todos los martes son “Martes de Diálogo con el NIMD”, en nuestro segundo diálogo en línea abordamos “La Situación Social de Honduras en el marco del COVID-19”, con el propósito de analizar con un enfoque participativo, propositivo y constructivo la situación hondureña y los efectos de esta pandemia en nuestra sociedad, así como los cambios derivados de la crisis en la realidad del país.
Contamos con la participación de tres participantes invitados: Joaquín Mejía, coordinador de investigaciones del Equipo Reflexión Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús (ERIC), Selma Estrada, ex Ministra del Instituto Nacional de la Mujer y Josué Murillo, director de la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF); con la moderación de Luís Daniel León, director ejecutivo del NIMD Honduras.

El COVID-19 desnuda la crisis social

A manera de resumen, nuestros participantes coincidieron que la pandemia del COVID-19 ha venido a desnudar la gran problemática social que vive el país, principalmente en temas como; salud, acceso a servicios oportunos y su capacidad de cobertura por parte del Estado, políticas públicas que no brindan soluciones a las necesidades de la población, altos niveles de pobreza, desempleo, bajos niveles de educación, falta de confianza en las instituciones del Estado, entre otro gran número de problemas.

Además de agudizar y visibilizar las enormes desigualdades sociales, porque mientras a unos se les pide que compren alimentos y se queden en la seguridad de su casa, para otros es un verdadero sacrificio acatar esta medida, principalmente los que viven del comercio informal y deben lidiar con la lucha diaria por llevar alimentos a su mesa, los que viven en condición de calle, desempleados y las mujeres víctimas de violencia doméstica que enfrentan el riesgo de quedarse encerrada con su agresor.

“Los problemas sociales se agudizan con el golpe”

Para Selma Estrada, “en momentos de crisis, siempre somos las mujeres las que llevamos la peor parte, ya que representamos más del 50 por ciento de la población, pero la crisis social que estamos viviendo no explota con el COVID-19, los problemas que enfrentamos los hondureños se agudizaron desde el 2019 cuando se rompió el orden constitucional, y quedó una sociedad polarizada y dividida. Y un gobierno sin credibilidad, que no promueve el diálogo ni la tolerancia, con diputados y funcionarios públicos preocupados sólo por sus propios intereses y no por ayudar, ni servir a los que menos tienen”.

Recomendó a la sociedad civil que “hay que tocar la puerta del Congreso Nacional porque es donde se están aprobando todos los acuerdos durante la crisis y tocar la puerta de casa presidencial porque al final es el presidente quien tiene la batuta, pero la crisis derivada de esta pandemia nos afecta a todos”.

“Retornar al principio de nuestra casa común”

Joaquín Mejía, afirmó que el coronavirus sólo vino a evidenciar que el golpe de estado vino a vulnerabilizar la crisis que vive la sociedad hondureña, producto de las decisiones políticas malintencionadas, que revela serias deficiencias y las incongruencias con el presupuesto que no se destina para la atención de necesidades de los grupos vulnerables.

“La crisis que hoy vivimos pasa por la legitimidad, ya que es el convencimiento de la ciudadanía que nos encontramos bajo un régimen que se acerca a lo que es mejor, y por lo tanto adopta las decisiones de un gobierno de manera voluntaria. Debemos retornar al principio de nuestra casa común que es la Constitución de la República, cuyo fin supremo es la dignidad de la persona humana, para no permitir que se vulnere los derechos de la ciudadanía”.

“Detrás de la corrupción está el sufrimiento humano”

Por su parte Josué Murillo, enfatizó que con esta situación estamos viendo como el último eslabón de la corrupción afecta a la vida humana, porque detrás de la corrupción está el sufrimiento humano de un padre que no puede darle comida a su hijo. Estamos viviendo en una sociedad en riesgo que se ha olvidado de los grupos que siempre han estado en condiciones de vulnerabilidad como los migrantes, adultos mayores abandonados, los niños de la calle, los adolescentes, las mujeres maltratadas, los indígenas, discapacitados, la comunidad lésbico gay entre otros.

“Vemos en la calle militares con máscaras N-95 mientras que los médicos y enfermeras carecen de los insumos básicos de bioseguridad en los hospitales públicos, eso es inaceptable en un Estado saqueado por una clase política que no le importan los derechos de los demás. Con esta crisis vemos como se privilegia la militarización por encima de los derechos humanos de la gran mayoría. Tenemos que velar por los derechos de los grupos vulnerables”.

El propósito del diálogo es propiciar el análisis para proponer soluciones a la problemática derivada de la presencia del COVID-19 en el país. A continuación las recomendaciones de los participantes en el Diálogo “La Situación Social de Honduras en el marco del COVID-19”.

En el tema de participación ciudadana:

1. Retomar la lucha contra la corrupción, para garantizar transparencia en el uso de los recursos aprobados para enfrentar la crisis.
2. Garantizar el respeto a los derechos de los grupos vulnerables: niños, adultos mayores, migrantes, mujeres, discapacitados, indígenas y lésbico gay.
3. Redireccionar los fondos de la Tasa de Seguridad para atender la emergencia.
4. Disponer de hospitales privados para atender a las víctimas de la pandemia.
5. Habilitar hoteles para albergar a las personas que viven en la calle y/o mujeres maltratadas.
6. Suspender el pago de los servicios públicos: agua, electricidad, telefonía e internet.
7. Incluir a la Comisión de Participación Ciudadana en los espacios de diálogo para dar atención a la crisis.
8. Considerar la propuesta de la mesa técnica para garantizar un sistema de salud pública universal y gratuita.
9. Abrir el diálogo para integrar a los grupos de expertos en la atención a la pandemia.

La crisis puede dejar lecciones aprendidas:

1. Comenzar a priorizar decisiones en beneficio de los grupos en situación de riesgo
2. Capacitación en DDHH de todo el andamiaje estatal, para evitar violaciones
3. Fortalecimiento de la democracia con la participación de todos los sectores
4. Cambio personal y ciudadano, para pensar en los que menos tienen
5. Ciudadanía debe participar en diálogos con el Congreso Nacional y casa presidencial.
6. Volver a la Constitución de la República, como marco de referencia de igualdad
7. Poner atención a los privados de libertad y su condición de vulnerabilidad.

¡Quédate en Casa!
#eldialogonosedetiene

 

Puede acceder al video del diálogo en el siguiente enlace: